Carmen Lilia Canturosas moderniza el alumbrado público de Nuevo Laredo

Carmen Lilia Canturosas moderniza el alumbrado público de Nuevo Laredo

La administración municipal reporta 90% de avance en la renovación de los puntos de luz censados y proyecta completar la conversión durante 2026

La modernización del alumbrado público se perfila como uno de los cambios de mayor alcance en los servicios urbanos de Nuevo Laredo. Durante la administración de la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas, la ciudad ha avanzado hacia la sustitución de las antiguas lámparas de vapor de sodio por tecnología LED en prácticamente toda la red censada.

En agosto de 2026, la Secretaría de Servicios Públicos Primarios reportó un avance del 90% en el censo total de puntos de luz, mientras que la meta establecida por el Gobierno Municipal es alcanzar durante el segundo semestre del año una cobertura del 100% con luminarias LED. El dato corresponde a la conversión tecnológica de la red censada y no significa que todas las lámparas se encuentren funcionando simultáneamente.

Una red con menor consumo eléctrico

La renovación se realiza mediante el programa “Nuevo Laredo se Prende”. De acuerdo con la dependencia municipal, cada punto sustituido por tecnología LED reduce entre 40% y 45% el consumo de electricidad respecto a las antiguas lámparas de vapor de sodio.

El alcance del programa permite dimensionar el alumbrado público más allá de la sustitución de equipos. Para un municipio fronterizo con una amplia red de vialidades y espacios públicos, completar la conversión significa operar prácticamente todo el sistema censado con una tecnología de menor consumo energético.

Una renovación que abarca prácticamente toda la ciudad

El avance hacia la cobertura total coloca a la modernización del alumbrado entre las acciones de servicios públicos de mayor extensión desarrolladas durante la administración de Carmen Lilia Canturosas. La meta municipal es cerrar 2026 con la totalidad de los puntos de luz censados convertidos a LED.

Desde una perspectiva estatal, el caso permite observar cómo una intervención municipal de uso cotidiano puede extenderse hasta abarcar prácticamente toda una ciudad y, al mismo tiempo, reducir el consumo eléctrico de su infraestructura de alumbrado.